Querida familia, muchisimas gracias por sus mensajes y buenas vibras. Verlos y conversar, aunque sea por un ratito con ustedes, fue una inyeccion de energia para los meses que nos quedan por estos lados.
El viaje fue tranquilo, algunos retrasos propios de la burocracia gringa y una perdida temporal de maletas que sirvio para amenizar las 14 horas de viaje son ya anecdotas graciosas para comentar en alguna otra junta.
Un abrazo a todos,
Arturo, MPaz, y Amparo












